EL NUEVO PAPA

Admirador del tango, algo casi obligado para un hijo de inmigrantes del barrio de Flores
Por Eduardo Parise
“Porteño y bailarín, me hiciste tango como soy: romántico y dulzón…”. La primera estrofa de ese tango, que en 1945 compusieron Carlos Di Sarli y Héctor Marcó, parece calzar a la perfección en un aspecto de la personalidad de Francisco, el nuevo Papa. Su gusto por esa música tan nuestra, y desde hace unos años Patrimonio Cultural de la Humanidad, siempre fue una constante en su vida desde los tiempos juveniles de Jorge Bergoglio.

Nacido en una familia de italianos y residente del barrio de Flores, no podía ser de otra manera. “Me gusta el tango, lo bailé de joven”, contó una vez ante los periodistas Francesca Ambrogetti y Sergio Rubín, quienes reflejaron la vida de Bergoglio en un libro editado en 2010, titulado “El jesuita”. Y fue en ese diálogo en el que confesó su preferencia por Carlos Gardel, Julio Sosa y Ada Falcón, tres símbolos del arte tanguero. Y también por la milonga.

Por supuesto que aquella impronta musical siempre estuvo en esa patria chica que es el barrio donde nació y se crió el Papa Francisco. Flores tiene varias figuras que hicieron historia dentro del tango. Se puede nombrar a Agustín Magaldi, quien fue un puntal en Radio L.O.Y. (después se convertiría en Radio Belgrano), que estaba al 400 de la avenida Boyacá. Y también son símbolo de Flores Hugo del Carril (Piero Hugo Fontana era su nombre y vivía en la avenida San Pedrito) y Floreal Ruiz, quien rondaba la entonces avenida Del Trabajo y la calle Arrotea.

Entonces, no es casual que en la casa de una familia italiana como la de los Bergoglio se escuchara y se disfrutara del tango. Es que la influencia de esa cultura está presente de una manera especial en la música que nos representa en el mundo. Hacer una lista completa de apellidos de ese origen que fueron fundamentales en el desarrollo del tango sería interminable. Alcanza con nombrar algunos músicos: Julio De Caro, Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli, Alfredo De Angelis o Astor Piazzolla. Y, entre los poetas, sobra con dos: Enrique Santos Discépolo y Homero Manzi, cuyo apellido era Manzione.

Y en lo que hace a la preferencia de Bergoglio por Ada Falcón (su verdadero nombre era Aída Elsa Ada Falcone) vale recordar que esa mujer, que cautivó a multitudes con su voz hasta convertirse en una verdadera diva de los años 20 y 30, dejó aquella vida de lujos, deshaciéndose de todos sus bienes materiales para retirarse a un claustro religioso donde murió en 2002. Es probable que ese símbolo de austeridad de Ada también haya gravitado en el gusto del nuevo Papa.

Claro que si de nombrar mujeres tangueras con impronta italiana se trata, también se puede mencionar a figuras como Azucena Maizani, Tita Merello y Mercedes Simone.

Ahora, el papa Francisco tendrá otras obligaciones y tomará decisiones que involucran a millones de personas en el mundo. Pero en su corazón seguramente siempre habrá un recuerdo para esa música que con su “unión de notas y palabras” lo emocionó y lo atrapó, inclusive mucho antes de que fuera el padre Jorge.

“Si no nos casamos, me hago cura”

Lo contó Amalia, la primera novia del papa Francisco cuando él era adolescente. “Yo quería que él despareciera del mapa y al final cumplió”, bromeó la mujer, quien aseguró que nunca más lo volvió a ver.

Con una inmensa alegría, Amalia recordó a quien hace varias décadas le pidió su mano, con apenas 12 años. Ese jovencito valiente fue su primer amor y se llama Jorge Bergoglio, el papa Francisco.

“Nosotros salíamos a jugar como lo hacían todos los chicos. Él era una maravilla, un chico siempre correcto, muy amigo. La mamá de él era una Virgen María”, contó entre lágrimas de emoción.

“La única carta que él me mandó me costó una buena paliza de mi padre. El dibujó una casita blanca con techo rojo y arriba decía: ´Esta casita es la que te voy a comprar cuando nos casemos. Si no nos casamos, me hago cura´, me escribió y cumplió”, bromeó la mujer quien reconoció que era un “romántico”.

Y continuó: “Nunca le contesté la cartita. Yo quería que desapareciera del mapa porque mi papá me dio una terrible paliza por haber recibido una cartita de un muchacho. Ustedes no saben lo que es la bondad de esta gente (por el Papa y su madre). Cuando murió mi mamá, él hizo una gran misa en la iglesia San José de Flores y estuve ahí (hace gestos con los dedos) de que me casara él porque se fue en julio y yo me casé en diciembre. Nunca más tuve la oportunidad de verlo. Lo de que si no se casaba conmigo, se hacía cura fue un decir de pibe. No me la creo”, sostuvo entre risas.

“Mis padres me alejaron de él e hicieron todo lo posible por separarnos. Ahora ambos somos muy humildes y quizás somos almas gemelas, porque amamos los pobres. Cuando pasó esto con mis padres yo le dije a Jorge que por favor no se acerque más porque lo iba a agarrar mi papá”, detalló tras concluir con una sonrisa: “Por lo menos me queda la ilusión de saber que fui la primera mujer que lo inspiró a pensar en un hogar, en una familia”.

El Papa pagó la cuenta del hotel “para dar el ejemplo”

Lo reveló el vocero vaticano, Federico Lombardi. Contó que esta noche Francisco retirará los sellos del departamento papal para iniciar las obras “simples y rápidas”.
El papa Francisco retiró esta mañana sus valijas de la Casa del Clero, en via della Scrofa, y “pagó la cuenta, para dar buen ejemplo”, dijo en su reunión cotidiana con los periodistas el vocero vaticano, padre Federico Lombardi.

En el primer encuentro con periodistas, tras la elección del nuevo Pontífice, Lombardi reveló varios detalles.

El nuevo Papa habla “obviamente español y también italiano, como escuchamos ayer, alemán, inglés y francés, tal vez también portugués, y de todos modos estará bien que se lo prepare para ir a Río” de Janeiro, donde en julio se realizará la Jornada Mundial de la Juventud, destacó.

Lombardi también contó a la prensa que esta noche Francisco “quitará los sellos del departamento papal para que se puedan iniciar las obras, que se prevén muy simples y rápidas”.

Y relató además que anoche en la residencia de Santa Marta, Jorge Bergoglio dijo risueñamente, durante la cena, a los cardenales que lo eligieron: “Que Dios los perdone por lo que hicieron”.

Asimismo informó que el nuevo pontífice llamó ayer por teléfono, tras ser elegido, al papa emérito Benedicto XVI.

Y agregó que por el momento no está previsto que el Francisco vaya a Castel Gandolfo a visitar personalmente a su antecesor. “Lo hará, pero no en estos días”, subrayó.

Pero más importante aún que estos detalles, Lombardi explicó que Papa se llama Francisco y no, Francisco I

“Se llama Francisco y no Francisco I. Francisco y basta”, aclaró el jefe de prensa vaticano.

La increíble historia del indigente que predijo la elección del nombre del Papa

Periodistas cordobeses lo fotografiaron en el Vaticano como una nota de color, pero la imagen se transformó en una insólita predicción acertada.
Entre las decenas de historias increíbles que desató la designación de Jorge Bergoglio como el Papa Francisco I se descata la de una foto de un indigente que predijo, 48 horas antes del “Habemus Papam”, el nombre de Francisco I en el Vaticano.

Su imagen, con una campera flúo y una pancarta que decía “Francesco I. Papa”, fue tomada por el periodista cordobés Pablo Giletta, enviado a la Santa Sede del diario La Voz del Interior y Radio María y tuiteada el 11 de marzo a las 22:58.

“Un hombre pobre pidió, en San Pedro, que el próximo Papa sea “Francisco”, por San Francisco de Asís. ¿Será posible?”, se preguntó en la red social.




A %d blogueros les gusta esto: